Han pasado más de dos meses desde mi último blog... también han pasado muchas cosas y acontecimientos en mi vida... algunos más trascendentales que otros... y algo que me ocurrió durante las Navidades me ha hecho volver a empuñar el lápiz-ratón y escribir de nuevo...

A veces conoces gente por cualquier motivo, conectas en un principio o simplemente están ahí, como figurantes del escenario detu vida... y no puedes más que apechugar con ello... te gusten o no...

En el primer caso, si una persona te cae bien, lo normal es querer seguir tratándola, conocerla mejor y profundizar en la relación... en el mejor de los casos, puede derivar en una sincera amistad, o un nuevo amor, o en una agradable compañía casual... en el peor de los casos, puedes empezar a detectar rasgos que no te gustan, tratas de obviarlos, relativizarlos, ver lo positivo en el otro, hasta que la fuerza de los hechos termina por agrietar la relación y lo que en un principio provocaba diversión y simpatía, se torna en agobio, ofuscación, rivalidad o directamente mal rollo...

En el segundo caso, pueden ser personas que tú no tienes más remedio que tratar, bien porque sean vecinos del barrio, o en mi caso comerciantes de la zona, o clientes, o representantes, o simples transeúntes que te conocen porque pasan cada día delante de la tienda... y hay una especie de conocimiento mútuo y una comunicación que puede pasar de lo superficial a algo más profundo... y ya tenemos montado un círculo de relaciones similar al caso anterior...

Si las personas que conoces te nutren, te aportan algo positivo a tu vida, perfecto... el problema es que en una gran mayoría de los casos no es así, si no más bien todo lo contrario... lo digo por experiencia... la relación con esas personas puede transformarse en una especie de pesadilla, en un cúmulo de tensiones, de acusaciones, de reproches, de hipocresía, de chismorreo, de banalidad, de competitivad, celos, codicia, envidia y avaricia...

Últimamente he vivido varios casos de auténtico juzgado de guardia... en parte eso me ha tenido apartado de este blog, de tanta tensión y desvarío que me han provocado algunas personas...

Y entonces, cuando el magma estaba a punto de estallar... y en algún caso ha estallado ya... ha venido en mi rescate Peter Gabriel... sí, el mismo...el original y creativocantante del grupo de rock sinfónico Genesis...

Para mi Peter Gabriel es un referente en la vida... mi ídolo... el ejemplo a seguir en la vida... en pleno éxito de masas, decidió abandonar un grupo de reconocido prestigio para explorar su propio camino, vivir sus propias experiencias, descubrir el potencial que llevaba dentro, libre de ataduras y frenos, sin que nadie pudiera influirle o marcarle los pasos a seguir... su decisión en aquel momento me pareció increíble... tuvo el coraje de romper con su pasado y con la gente que no le aportaba nada, que le bloqueaba, que le impedía avanzar...


Y en su primer álbum, de 1977, titulado simplemente PETER GABRIEL, aparece esta maravilla de canción, sorprendente, sarcástica y lúcida, que me pone en mi sitio cada vez que la oigo...

Excuse me
you're wearing out my joie de vie
grabbing those good years again
i want to be alone

Excuse me
i'm not the man I used to be
someone else crept in again
i want to be alone

Excuse me please
i'm looking for Lost Angeles
soaking up the sin again
i want to be alone

You got the money back, that's okay
who needs a Cadillac anyway
i got the medicine, make you see the light
call me in Alaska if it all turns out right (Allright)

Excuse me please
you're standing on my memories
stealing souvenirs again
i want to be alone
leave me alone, I wanna be alone... [repeated several times]



Me quedo con esta frase del estribillo:

Discúlpame,
Me estás quitando la alegría de vivir
Recuerdo los buenos momentos del pasado, pero...
Quiero estar solo.


En definitiva, cuando ves que la gente que hay a tu alrededor está minándote las fuerzas, te degrada y te sientes mal, a veces es mejor romper amarras, cortar por lo sano, extirpar quirúrgicamente el-la-los-las personas que te sofocan, que te asfixian... y quedarte a solas contigo mismo... reencontrarte interiormente, regenerar fuerzas... y volver a empezar... y con esto conecto con el último blog del año pasado... el círculo se cierra...

Así que, disculpadme, me toca retiro espiritual... Excuse me... I want to be alone.